Para Toda La Eternidad
Y como si fuera este el primer día de mi vida, abrí mis ojos y rápidamente, me di cuenta que este podría ser quizás no el primero, sino el ultimo. Como un rayo surgió en mi mente una guerra de hermosos y tristes recuerdos que inundaron mi corazón de miedo, como si la vida que tanto gocé, la pudiera perder en un minuto. Como una luz perturbadora aparece en mi mente la imagen de ella ese día, en mi auto, ese maldito día que tan solo fue ayer y el accidente que me la quito de mi lado, solo entonces comprendí todo lo que la quería. El recuerdo de todos esos momentos en que desaproveché su cariño, todas las cenas en las que, con el anillo en el bolsillo no me atreví a pedirle que lo nuestro durara para toda la vida, todos esos recuerdos me hacían desear volver al pasado y decirle cuanto la quise y aún la quiero. Pero como cayendo en un profundo dormir, una hermosa luz como un rayo atravesó mi cuerpo material hasta llegar a mi alma desde donde broto su imagen corriendo libre y feliz por un jardín, me saludaba, corrí como si mi cuerpo pesara menos que una pluma con los brazo extendidos para abrazarla, cuando un grito desgarrador me hizo despertar, enfermeras, un aparato que marcaba que mi corazón ya no latía, la electricidad que corría por mi cuerpo, un medico desesperado y él llorando cada vez mas, me hicieron comprender que estos eran mis últimos segundos de vida que se desvanecieron con la ultima frase que logré oír – Lo perdimos-. Y mis ojos se cerraron, una oscuridad me acompañaba mientras me deslizaba sin mover los pies por un largo túnel, que en su final, detrás de una enorme reja ingresé a una plaza que se me hacia conocida. Era el jardín, ese jardín donde la había visto y como si hubiera sido un sueño premonitorio hay estaba ella pero a diferencia de mi sueño, logre abrazarla. Y lo que nunca me atreví a pedirle que fuera para toda la vida, en este hermoso lugar, logré que fuera para toda la eternidad. |